el ideario socialista se contrapone a las experiencias que lo invocaron y que se llamaron socialismo reales. Es más, nuestra idea central es que con el derrumbe de los llamados “socialismos reales” se puede pensar por primera vez en el socialismo posible, lo que exige redefinir este concepto y separarlo drásticamente de las experiencias que se han llamado “socialismo real”, y analizar como es afectado por las transformaciones de la sociedad contemporánea.
No puede aceptarse acríticamente el concepto de “socialismo real” sin plantearse quién y cómo define lo que es socialismo. Así, la razón fundamental por la cual se denominaba socialismo es simplemente porque ellos mismos, no su gente sino sus clases dirigentes, se auto-denominaban así. Quienes reclamaban para sí el nombre socialismo o hablaban en nombre del socialismo, eran en realidad quienes estaban en el poder. Lo que existía era un fenómeno de apropiación del nombre, puesto que muchos de aquellos que no estaban en el poder enfrentaban a ese poder invocando también el nombre del socialismo.

